lunes, 23 de marzo de 2015

CINCO PASOS QUE SE REQUIEREN PARA REALIZAR UNA BUENA CONFESIÓN:





"No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Tipos de dolor (arrepentimiento):

a) El dolor puede ser perfecto o contrición (llamado también contrición perfecta): es el dolor de los propios pecados cometidos, por amor a Dios y por constituir una ofensa a Él. El pecador se duele de haberlo ofendido por ser Dios quien es y se propone no pecar más. Este dolor que proviene específicamente del amor a Dios, unido a la voluntad de ir a confesarse cuanto antes en la primera ocasión, justifica al pecador: le concede la gracia santificante y, si muere, se salva aun antes de que se realice realmente la confesión sacramental*. Pero tiene la obligación de manifestar al sacerdote confesor los pecados mortales cometidos (Lc 7,47). El dolor perfecto o contrición perfecta no es suficiente para acercarse a la Sagrada Comunión, pues para esto último se debe acudir antes al confesionario para acusar todos los pecados mortales. Los pecados veniales no obliga que sean confesados para poder comulgar.
b) El dolor puede ser imperfecto o atrición (llamado también contrición imperfecta): es el dolor que se tiene debido al temor a los justos castigos divinos que merecemos (eternos o temporales) por nuestros pecados; es suficiente para el perdón de los pecados en el sacramento de la penitencia, pero no lo es para alcanzarnos la gracia sin el sacramento de la confesión. Esto significa que, por sí mismo, no borra los pecados, sino sólo cuando se acude al confesionario.

3) Propósito de enmienda (de no pecar más)
Es una firme resolución de nunca más ofender a Dios. Y hay que hacerla antes de confesarse. Jesús a la pecadora le dijo: «Vete y no peques más» (Jn 8,11). Esto es lo que se propone el pecador al hacer el propósito de enmienda: no quiero pecar más. Si no hay verdadero propósito, la confesión es inválida.
Este propósito debe ir aunado al arrepentimiento (o dolor de corazón). Ha de ser firme, eficaz y universal (que abarque a todos los pecados cometidos, sobre todo los mortales). Debe ser una intención nacida de un verdadero arrepentimiento; éste se consigue al tener conciencia de los males -de todo tipo- ocasionados por el pecado.
No significa que necesariamente el pecador ya no volverá a pecar, pero sí quiere decir que está resuelto a hacer lo que le sea posible para evitar sus pecados. No se trata de la certeza absoluta de no volver a cometer pecado, sino de la voluntad de no volver a caer, con la gracia de Dios. Basta estar seguro de que ahora no se quiere volver a caer. Lo mismo que al salir de casa no sabes si tropezarás, pero sí sabes que no quieres tropezar.
Este propósito no debe ser solamente negativo: no hacer esto, no decir aquello... También hay que hacer propósitos positivos: rezaré con más atención, seré más amable con todos, hablaré bien de los demás, callaré cuando esté con ira, seré agradecido, veré sólo buenos programas en la televisión, hablaré con aquella persona que tanto me cuesta, etc.

4) Confesión (decir los pecados al confesor)

Obliga decir al sacerdote TODOS los pecados mortales cometidos después de la última confesión bien hecha. Debe decirse el número de veces que se cometió un tipo de pecado y los agravantes (es decir, las condiciones que hacen más grave un pecado mortal. Por ejemplo: robar a un pobre es más grave que a un rico). Conviene decir también los pecados veniales, aunque esto último no es obligatorio.

5) Satisfacción (cumplir la penitencia)

La satisfacción es la penitencia impuesta por el confesor al penitente para desagraviar, reparar y satisfacer por la culpa contraída al ofender a Dios. Debe haber voluntad de aceptar y cumplir la penitencia implicada en la confesión (pero si no se puede realizar por olvido inculpable, etc, el sacramento no deja de ser válido).
La restitución. En algunos pecados obliga la restitución. Así, por ejemplo, debemos restituir el dinero robado. O si hemos calumniado, debemos aclarar que no era verdad lo que divulgamos para restituir la fama del prójimo en un asunto grave. La restitución obliga en la medida de lo realmente posible, así que si alguien robó y no tiene los recursos para devolver lo robado, esta obligación queda en suspenso hasta que los tenga, pues nadie está obligado a lo imposible. Si para restituir lo podemos hacer, de algún modo, sin delatarnos de ladrones o de calumniadores, esto es lícito siempre que sea sin mentir ni permitir que otra persona -alguien inocente- pueda ser acusada de nuestro pecado. Muchas veces es sólo asunto de emplear el criterio y la inteligencia. Para quien no tenga la verdadera intención de restituir lo robado -en cuanto esté en posibilidades de hacerlo- la confesión resulta inútil, pues es requisito para que sea válida. 

-oOo-
Finalmente, es importante tener presente que es Dios mismo, a través del poder que otorgó a sus sacerdotes, quien perdona nuestros pecados cuando realizamos una confesión bien hecha. Cristo dejó este sacramento que es un signo sensible, como un juicio verdadero. El sacerdote, con el poder recibido de Cristo, juzga. Como instrumento de Dios, este juez -bajo pena de pecado mortal y excomunión- está obligado a guardar un silencio absoluto sobre la confesión. En ese juicio se retienen o se perdonan los pecados. "Díjoles otra vez, ´La Paz sea con vosotros. Como me envió Mi Padre, así os envío Yo´. Diciendo esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo; a quien perdonareis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuviereis, les serán retenidos´." Juan 20:21-23. Sólo la soberbia herética pretende brincarse el tribunal que Dios mismo quiso establecer para el perdón de los pecados, con la inútil y absurda pretensión de dizque "confesarse directa y solamente" con Dios. Y muchos han sido víctimas de este engaño. Oremos mucho por las almas de buena fe que han sido así arrastradas al error, para que adviertan el engaño.


* De ahí lo recomendable de realizar diariamente, antes de dormir, un acto de contrición perfecto todos los días.

sábado, 21 de marzo de 2015

DOMINGO DE PASIÓN - CONOZCAMOS NUESTRA FE CATÓLICA


2.- Dios mismo mandó hacer imágenes.
Cuando alguien te diga que de todas maneras Dios prohíbe tenerlas eso no es cierto. Al contrario, en todas las Biblias del mundo vamos a encontrar pasajes bíblicos donde Dios mismo mandó hacer imágenes. Veamos algunos ejemplos:

Ex 25,1 Dios le habla a Moisés para decirle cómo construir el templo.
Ex 25,8 En ese Santuario iba a habitar Dios.
Ex 25,18 Leamos ahora qué mandó Dios hacer y poner en el templo donde él se iba a manifestar:
"Asimismo, harás dos querubines de oro macizo, labrados a martillo, y los pondrás en las extremidades del Lugar del Perdón, uno a cada lado" (Ex 25,18).

La Biblia claramente nos dice que Dios mandó hacer imágenes de dos querubines o ángeles. Así es, las manda hacer. Ordena colocarlas en su templo y allí, él se iba a manifestar. Qué diferencia a lo que han dicho las sectas por muchos años.

Hace tiempo estaba yo dialogando con una persona que iba con los "bautistas" y me afirmaba con mucha seguridad que eso no estaba en la Biblia y cuando lo leímos en su propia Biblia se quedó sorprendido y me dijo: ¡Creo que Dios se está contradiciendo! En realidad era él quien se estaba contradiciendo.
Es obvio que si Dios las mandó hacer es porque no estaba en contra de ello. Lo que él rechaza no es el tener imágenes, sino ídolos o dioses falsos que es algo muy diferente. Esos querubines iban a ser puestos encima del Arca de la Alianza (Ex 25,20) y así iban a estar por siglos y siglos. Esa no fue la única vez que mandó a hacer imágenes.

Busque ahora en su Biblia el siguiente pasaje:
«Moisés habló por el pueblo y Yahvé le respondió: "Haz una serpiente de bronce, ponla en un palo y todo el que la mire, sanará». 
(Núm 21,8-9).

Esa imagen más adelante sería destruida porque el pueblo de Israel ya no la veía como una imagen sino como un dios. Eso nos confirma lo que hemos explicado. Que lo que la Biblia prohibe no son las imágenes, sino los ídolos. Nosotros nunca adoramos las imágenes, solamente las respetamos o veneramos.

3.- Arrodillarse ante imágenes y personas es bíblico. 
Es común oir a muchos miembros de las sectas decir que el arrodillarse ante una imagen eso sí es idolatría. Que Dios prohíbe rendirle culto de esa manera y que por eso los católicos son idólatras. Eso es falso y una muestra más de la mala interpretación bíblica.

Cuando en la Sagrada Escritura se habla del caso de Padro o del Angel que dicen que no se arrodillen delante de ellos es por que los que hicieron eso, estaban considerándolos como ‘dioses’. Por eso, los dos casos mencionados nos vuelven a confirmar que si alguien se postra pensando en adorar o rendir ese culto a una persona o a una imagen eso está mal. En cambio, si alguien se arrodilla simplemente haciéndolo como un gesto de respeto o cariño, no tiene nada de malo. Eso no lo digo yo, sino la Palabra de Dios que nos pone ejemplos de arrodillarse y no se les condenó ni se les llamó la atención.

Primero vayamos a ver qué hizo Josué, que es el jefe y sucesor de Moisés. Recuerda usted las imágenes que estaban arriba del Arca (Ex 25,18-20) Sí. Pues leamos ahora: 
«Entonces Josué y todos los jefes de Israel, rasgaron sus vestidos, se cubrieron de cenizas la cabeza y permanecieron postrados delante del Arca de Yavé hasta la tarde» 
Jos 7,6
Se postraron delante del Arca y allí estaban las dos imágenes de querubines y no pasó nada, ni Dios se molestó como lo dicen algunos.

El otro caso es el siguiente: 
«Llegó hasta el hombre de Dios y se postró a sus pies» 2 Rey 4,27
Incluso alguien la quiso levantar y el profeta les dijo que no, que la dejaran. Entonces el arrodillarse no es malo, sino el hacerlo pensando adorar. Para nosotros simplemente son imágenes que respetamos.

4.- Rezamos a la persona, no a las imágenes. 
Este es el segundo aspecto a aclarar. Cuando un católico está orando y delante de él hay una imagen, nunca pensamos pedirle a la imagen. A la imagen no le pedimos, es a la persona que nos recuerda esa imagen a la que estamos orando. Nunca hemos creído o enseñado que las imágenes hablen, vean y caminen. Para nosotros simplemente es una representación de Jesús, María o de algún santo. Si nos quitan la imagen seguimos orando igual.

Nosotros oramos por fe, no por la vista. ¿Acaso alguna vez le han dicho en la Iglesia Católica que es obligatorio tener imágenes para orar? Claro que no. Para nosotros simplemente es una imagen. Besarla o ponerle flores son solamente formas de mostrar nuestro cariño a las personas que representan. ¿Recuerda usted cuando al ver la foto de la novia y futura esposa la besábamos pensando en ella? ¿Nunca lo hizo usted? En realidad a quien queríamos besar era a la novia, no a la foto.

Lo que sucede es que el protestante se imagina que le pedimos a la imagen y eso es algo que no hacemos, ni creemos. Oramos a Jesús, María o a un santo, la imagen solamente nos recuerda a cada uno de ellos. Es por eso que en la Biblia, como ya leímos, Dios mandó hacer imágenes, porque simplemente son representaciones.

5.- El Rey «sabio» Salomón hace imágenes para el templo de Dios. 
Esto es algo que hay que subrayar. En la Palabra de Dios encontramos que hay un Rey que se distinguió grandemente por su sabiduría e inteligencia, fue el Rey sabio Salomón (2 Cro 2,10-11). Pues bien, leamos atentamente la Biblia y veamos lo que este rey sabio hizo:
1 Rey 6,2 Salomón construye el templo a Dios.
1 Rey 6,23 Hizo dos querubines(ángeles) de cinco metros de alto.
1 Rey 7,29 El panel estaba lleno de imágenes de leones, bueyes y ángeles.

¿Qué te parece? Por un lado tenemos a hermanos protestantes diciendo que la Biblia prohibe hacer y tener cualquier imagen, y por otro lado tenemos al Rey Sabio Salomón haciando imágenes y colocándolas en el templo para rendirle culto a Dios.
Sin duda que nos quedamos con el rey sabio Salomón y ojalá que le des estas citas bíblicas a todos aquellos hermanos separados que andan confundidos.

6.- A Dios le agradó ver su templo lleno de imágenes. 
Supongamos que en ese día que Salomón terminó el templo a Dios, están un católico y un protestante en la puerta de ese templo. Al entrar, el católico lo vería como algo normal y haría su oración. En cambio, el protestante se escandalizaría y a lo mejor hasta le reclamaría al rey sabio acusándolo de idolatría y se saldría de ese lugar inmediatamente. Pues bien, veamos en la Biblia cuál fue la reacción de Dios al ver ese templo lleno de imágenes en donde le rendirían honra. ¿Le gustó o le molestó? Vayamos una vez más a la Biblia:
... la nube llenó la Casa de Yahvéh. Y los sacerdotes no pudieron continuar con la ceremonia a causa de la nube, pues la gloria de Yahvé había llenado la Casa. Entonces Salomón dijo: «Yahvé ha dicho que permanecería en una espesa nube». 1 Rey 8, 10-12

Vaya que le agradó. Tanto así, que no pudieron continuar con la ceremonia. Sin duda que esto nos confirma lo que yo muchas veces menciono en los cursos: «el protestante lee mucho la Biblia, pero la entiende muy poco». De buena fe, pero de poco cocimiento bíblico. Se salieron de la Iglesia Católica sin conocer la Palabra de Dios, y siguen allá sin conocerla».

7.- Dialogando con un pastor protestante sobre "procesión con imágenes".
Te comento ahora sobre cómo responder cuando algún hermano te mencione que Dios prohibe el hacer procesiones con imágenes. Hace tiempo, al terminar un curso, fuimos a dialogar con un pastor protestante y hablamos sobre este tema. Cuando se dio cuenta que la Biblia no prohíbe tener imágenes, ni arrodillarse ante ellas, ni tenerlas en el templo, entonces dijo que lo que sí estaba prohibido era pasearlas porque eso sí era idolatría.

Entonces le dije que buscara la siguiente cita bíblica:
"David reunió a todo lo mejor de Israel, unos 30.000 hombres. Se levantó David y partió con todo el pueblo que estaba con él a Baalá de Judá para subir desde allí el arca de Dios que lleva el nombre de Yahvé quien se sienta sobre los querubines. Cargaron el arca de Dios en una carreta nueva y la llevaron de la casa de Abinadab que está en la loma. Uzzá y Ajyó, hijos de Abinadab, conducían la carreta con el arca de Dios". (2 Sam 6,1-3)

Mire muy bien: Allí encontramos que está: 
* El Rey.
* El pueblo.
* El Arca de la Alianza.
* Las imágenes de ángeles (querubines). 
* La carreta. 
* Y la llevan de un lugar a otro.
¿Eso es una procesión?, le pregunté al pastor.

Se queda pensando y... -No --me dice-- eso no era una procesión, era una mudanza, pues se estaban cambiando de casa. Qué increíble ocurrencia con tal de no aceptar la verdad. Todavía hoy me río al acordarme de ese comentario.
Por supuesto que no era una mudanza, le repliqué, siga leyendo los versículos siguientes (2 Sam 6,5) y allí dice que iban cantando, tocando instrumentos y danzando. ¿Acaso cuando alguien se cambia de casa le dice al chofer: "Cántenme alabaré en el camino"?. No. Eso no era mudanza, era una procesión con imágenes, y lo dice en todas las biblias del mundo.

8.- Las imágenes en el Nuevo Testamento. 
Profundizando un poco más en la Biblia vayamos ahora al Nuevo Testamento y encontremos que las dos veces que Nuestro Señor Jesucristo habló de las imágenes en ninguna parte las condenó al estilo protestante. Las menciona y sigue adelante sin darle ninguna importancia:

"Así como la serpiente fue levantada en el desierto, así el hijo del hombre será levantado para que todo el que crea en él tenga vida eterna" (Jn 3,14-16)

La imagen a la que se refiere Jesús es la serpiente de bronce que hizo Moisés.(Num 21,8) Lo menciona y no le da más importancia. Como también nosotros lo creemos, era simplemente una imagen.

El otro caso lo encontraremos cuando Jesús habla acerca de los impuestos, pues le preguntan si hay que pagarlos o no:
"¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: "Del César." Jesús les dijo: Dad al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios." Mc 12,16-17
Directamente Jesús habla de una imagen y no dice nada acerca de la idolatría. Hubiera sido un excelente momento para hacerlo, pero él no pensaba así. Lo que tenía en sus manos era una imagen y nada más.
Muchos hermanos separados se confundieron y no supieron distinguir entre una imagen y un ídolo. Por eso su confusión.

9.- El último recurso que no falla. 
Si después de todo lo que explicamos su amigo o familiar no católico sigue en la misma postura de decir que todas las imágenes son ídolos y que hay que tirarlas y quemarlas, le voy a dar un consejo como último recurso. Recuerde, como último recurso.

Cierre su Biblia y dígale amablemente: "Está bien. Tienes razón. Todas las imágenes son ídolos. -El dirá- ah, ya te convenciste que yo tenía la razón.- Si, contéstele usted, -tienes razón-. Pero antes de que se vaya deténgalo y dígale-Disculpa, antes de que te vayas te quería preguntar si de casualidad no traes un billete que me prestes.

- Lo toma usted y, le dice- oye, pero este billete tuyo de 20 euros que me estás prestando tiene una imagen impresa, y como tú dices que todas las imágenes son idolos y hay que tirarlos, entonces dame todos los billetes que traigas. Yo te guardo esos ídolos para que no te vayas a condenar tú, mejor me condeno yo, en vez de ti. Ah...y si son de 100 mejor, yo colecciono idolos grandes..-No, no-rápidamente él contestará- esos no son ídolos solamente son imágenes.

Con la Biblia no entendió la diferencia entre imagen e idolo, pero con sus billetes bien rápido que entenderá la diferencia.
Termino diciéndote que sigas preparándote para ser una verdadera católica.

(Martín Zavala)

viernes, 20 de marzo de 2015

EL PADRE GUSTAVO PEÑA CELEBRO LA MISA DE LA VIGILIA DE NAVIDAD EN LA PARROQUIA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA EN TAMPA FL,






ESTA MAÑANA DURANTE LA MISA DE LA SAGRADA FAMILIA EN SANTIAGO DE CHILE








DOMINGO DE RAMOS 2014 - COMIENZO DE LA SEMANA SANTA Bendición de las palmas en la Iglesia Inmaculado Corazón de María en Tampa Fl, Bendición de los Ramos y seguido de la Sta. Misa en la Capilla Virgen de Luján Bendición de los Ramos y Sta. Misa en Sgo. de Chile


Bendición de las palmas en la Iglesia Inmaculado Corazón de María en Tampa Fl,





Bendición de los Ramos y seguido de la Sta. Misa en la Capilla Virgen de Luján







Bendición de los Ramos y Sta. Misa en Sgo. de Chile









JUEVES SANTO EN LA IGLESIA INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA DE TAMPA FL,








JUEVES SANTO 2014 EN LA CAPILLA VIRGEN DE LUJAN DE VEDIA